Origen de las piedras antrópicas enterradas en la arena de la playa de La Zurriola

 
Estructuras antiguas y escombros enterrados en la arena de la playa de La Zurriola

La playa de La Zurriola original era un amplio arenal con sistema dunar, formado por sedimentación natural y abierto al mar Cantábrico, que se extendía entre la desembocadura del río Urumea y el monte Ulía (Figuras 1, 2 y 3).

Figura 1. Playa de La Zurriola original (1904).

Figura 2. Paseo de Colón pares en primera línea de playa.

Figura 3. Playa de "Colón".

Figura 4. Sistema dunar de La Zurriola a finales del siglo XlX.

Ante el avance urbanístico del barrio de Gros de principios del siglo XX, la playa ancestral se invadió y desapareció durante varias décadas (Figura 5).

Figura 5. La playa de La Zurriola urbanizada.

Tras un proceso de restauración litoral en dos fases diferenciadas, regenerando una nueva playa pero esta vez artificial (figura 6), se recuperó parcialmente del impacto antrópico por ocupación.

Figura 6. Playa de La Zurriola artificial y en un entorno urbanizado.

Cualquier estructura que aflore en el arenal, y que en un principio no se corresponda con la base o cimentación de algún antiguo muro de costa de ensanche al mar sin demoler, para ser retirada o desmantelada requeriría un estudio específico previo avalado por los especialistas del Departamento de Arqueología Histórica de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que garantice que no se trata de patrimonio arqueológico a preservar, así como las correspondientes autorizaciones de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Diputación Foral de Gipuzkoa y del Servicio Provincial de Costas en Gipuzkoa.

Existen una serie de acontecimientos, espaciados durante siglo y medio, que han marcado el futuro antrópico de la playa de La Zurriola:

- Origen del barrio de Gros (1849).

- Ensanche del Kursaal (1911-1925).

- Temporal marítimo con destrozos en el muro de costa de La Zurriola (1951).

- Primera recuperación de la playa de La Zurriola o playa de Gros (1961).

- Segunda regeneración de la playa de La Zurriola (1995).

- Temporales marítimos y última restauración del arenal (2014).


Origen del barrio de Gros (1849)

La avanzada visión urbanística de José Gros, propició la posibilidad de desplazar la orilla del Cantábrico desde la calle Miracruz hasta el Paseo de Colón, para construir el barrio que lleva su nombre.

La propiedad de los terrenos de José Gros provino de la venta municipal de estos arenales de la margen derecha de la desembocadura del río Urumea -a partir del puente de Santa Catalina- con vistas a su completo asentamiento por medio de la fijación de las dunas y el plantado de vegetación. Además significó la posibilidad de venta de materiales (arenas y depósitos de aluvión) como materia prima para el relleno de los nuevos solares y viales en la ciudad entonces en expansión: los ensanches. La venta por parte del Ayuntamiento de San Sebastián a José Gros tuvo lugar en 1849 y fue base para un largo contencioso tanto con él como con sus herederos (Tomás Gros y Juan Iribas) que culminó en el convenio firmado en 1891 entre el Ayuntamiento y estos propietarios. La base de la reclamación municipal radicaba en la nulidad de los acuerdos, ya que podían haber estado comprendidos en las leyes de desamortización (H-01773-01, 1885), según el Ayuntamiento (https://www.ingeba.org).

El carácter de plaza fuerte militar de San Sebastián suponía una grave limitación para su desarrollo urbano. Las necesidades militares impedían el crecimiento no sólo del recinto murado, sino también del barrio extramuros de San Martín, porque un hipotético enemigo podría hacer uso de las edificaciones que se construyeran frente a la muralla.

Tras la Primera Guerra Carlista, el crecimiento de la población donostiarra hizo plantearse a las autoridades la necesidad de derribar la muralla. A mediados de siglo XlX, San Sebastián tenía unos 15.000 habitantes, de los cuales unos 10.000 vivían en el recinto amurallado, de unas 10 hectáreas de superficie, y el resto, en los barrios de San Martín, Antiguo, Astigarraga, Herrera, etc. Ante la necesidad de espacio para desarrollarse, el 22 de abril de 1863 se autorizó el derribo de las murallas, porque según la Real Orden, la ciudad dejaba de ser plaza de guerra. El derribo resultó algo más que un desahogo en la ocupación del espacio, fue el verdadero motor del desarrollo urbano, económico y social de San Sebastián.

Aquel mismo año se convocó un Concurso de Proyectos de Ensanche para la ciudad. Conforme al plan inicial del arquitecto Antonio de Cortázar, ganador del concurso, la superficie del Ensanche y sus ampliaciones ascendería a 70 hectáreas. Dos años más tarde, en 1865, se iniciaba la construcción del “Ensanche Meridional de San Sebastián”, no exenta de polémicas. El proyecto de Cortázar preveía iniciar la construcción de edificios inmediatamente a continuación de la vieja ciudad; pero surgió una propuesta de crear una alameda que dejaría un espacio público entre la Parte Vieja y el nuevo ensanche. La polémica dividió a la ciudad en dos bandos. Alamedistas y antialamedistas publicaron numerosos folletos a favor de sus respectivas propuestas. Finalmente, tras un empate en la votación municipal, el voto del alcalde decidió la creación de una alameda, el actual Boulevard.

El segundo ensanche, también de Cortázar, se construyó entre 1873 y 1882, y llegó hasta la calle Prim. El tercer ensanche lo proyectó y realizó el arquitecto Goicoa, entre 1883 y 1886, hasta la calle Easo. En 1894 se iniciaron las obras del Ensanche de Gros o de la Zurriola, en los arenales que se extendían entre el río Urumea y la ladera del monte Ulia. Posteriormente, una primera fase de desarrollo industrial llevó a la urbanización de la ribera derecha, con los barrios obreros de Gros y Egia, al tiempo que se urbanizaba la ribera izquierda, el actual barrio de Amara (http://www.gipuzkoamuseobirtuala.net).

Los terrenos de arenales y marismas que componían la mayor parte del área llana en el término municipal de San Sebastián: Antiguo, Amara y Gros, tuvieron en este último enclave como centro de interés municipal por ubicar elementos que se percibían como no deseables en cercanía en un área de expansión urbana (y económica). Para ello Gros reunía ciertas características: propiedad privada (única, además) en una inmensa proporción (José Gros) mayor asentamiento como terreno por ser arenas estabilizadas y parte baja de ladera de colinas, cercanía relativa a la ciudad antigua y al espacio de crecimiento, lo cual no dificultaba los desplazamientos necesarios (https://www.ingeba.org).

El fuerte incremento demográfico y la colmatación de los ensanches meridional y oriental desde la apertura de la Plaza fuerte de San Sebastián (1864) supuso el desarrollo de nuevos ensanches en la margen occidental del río Urumea. La margen derecha del río era en su mayoría propiedad los señores Iribas y Gros, e inicialmente decidieron dedicarlos a residencia de obreros. Pero su situación, cercana a los ensanches, provocó por una parte la revalorización de los terrenos y, por otra, que los alrededores de la zona fueran edificados lentamente sin un plan estructurado: el hospital Civil de Manteo (1887-1960), varios conventos, el matadero de Cemoriya (1885-1976), diversas fábricas, talleres, la iglesia de San Ignacio (1897), sin olvidar diversas villas se instalaron frente a la gran playa de la Zurriola. Incluso cabe destacar que la primera tentativa de asentamiento de un servicio urbano fue la del cementerio, pero finalmente se efectuó la elección definitiva en Polloe (1875).

Los primeros edificios residenciales que se construyeron en el nuevo barrio estuvieron destinados al segmento obrero de población que no podía costearse los alquileres en las nuevas residencias del ensanche e, incluso, de la Parte Vieja de la ciudad. Después recibirían la demanda de las clases medias. No obstante, en el último cuarto del siglo XlX las pocas construcciones en él levantadas pertenecían al grupo de talleres, fábricas, almacenes y barracas, situadas en los primeros solares que aparecían una vez se hubiera sobrepasado el puente de Santa Catalina. El resto eran arenas y terrenos de labor. Las arenas, además del uso como relleno en los solares de los ensanches, tuvieron un importante uso como complemento edáfico para la labor agrícola de los caseríos de la comarca, lo que con posterioridad, una vez dio comienzo la edificación en ensanche, trajo ciertos problemas por la contradicción entre construcción de edificios, extracción de arenas y mantenimiento de la playa. Los terrenos de labor pertenecían a caseríos, sitos la mayor parte en el área de Ategorrieta - Ulía, en las cercanías del nuevo hospital de Manteo. Finalmente, y con carácter testimonial, existía alguna casa de campo. La vía pública básica -y casi la única- era la carretera que, desde el puente (de Santa Catalina), se dirigía hacia Pasajes: la actual calle Miracruz (https://www.ingeba.org).

De ahí que una actuación sobre el barrio de Gros no se presentó de forma tan fácil como en los ensanches meridional (Cortazar) y oriental, que partían de terrenos ganados al mar y sin ocupación previa. La autorización para la ejecución del nuevo ensanche fue aprobada en 1894 a cambio de la construcción del muro de encauzamiento del río y de la venta a bajo precio al Ayuntamiento de las vías públicas. En el mismo año se procedió a la apertura y afirmado de calles, así como al derribo de algunos edificios existentes.

A pesar de las reformas la trama urbana seguía caracterizándose por ser un tanto anárquica. Por ello se planteó el trazado de un nuevo plan, realizado por Juan Machimbarrena y Jesús Diez Tolosana, que implicaba tres tipos de actuaciones. En primer lugar la consolidación, reordenación y mejora de infraestructuras del ensanche de 1894; en segundo lugar la creación de una trama ortogonal en el espacio llano comprendido entre aquel y Ulía y, en tercer lugar, la creación de una ciudad jardín en la ladera de Ulía y en la zona denominada Puertas coloradas (actual Ategorrieta).

Las obras comenzaron con rapidez, pero el ensanche de Gros tardó bastantes años en colmatarse de edificaciones, colmatación en la que caben destacar varias actuaciones al margen del proyecto inicial (https://www.ingeba.org).

El ensanche Cortázar o meridional en la zona Centro significó la apropiación de un área de desarrollo urbanístico, tanto de promoción de solares como de alquiler de edificios.

Estaba reciente la construcción del muro que encauzaba del Urumea en su orilla izquierda. El Ensanche Oriental (calles Aldamar y paseo Salamanca) ya era una realidad. Se trataba de hacer lo mismo en la orilla derecha: construir el ensanche de Gros, llamado del Kursaal porque incluía lo que sería el Gran Kursaal (https://www.diariovasco.com).

El puente de madera de Santa Catalina antes de derruir las murallas.

Urbanización de la margen izquierda del estuario de Urumea (1865).

El último puente de madera de Santa Catalina (1845-1874).

El primer bloque de viviendas construido en Gros, inmediato a la plaza de Euskadi.

Primeras fases del origen del barrio de Gros.

Panorámica de playa de La Zurriola y barrio de Gros desde Ulía.

Vista desde el Ensanche Oriental de la antigua playa de La Zurriola.


Ensanche del Kursaal (1911-1925)

En la segunda mitad del siglo XlX, en la margen derecha del río Urumea había unos cuantos edificios residenciales, y algunos talleres y almacenes. La vía de acceso principal al barrio la constituía el puente de Santa Catalina, el único puente que ponía en comunicación ambas márgenes fluviales y que recibía este nombre por el barrio extramural anteriomente allí situado, con la iglesia y hospital varias veces destruidos por los asedios militares (https://www.ingeba.org).

A principios del siglo XX, la línea de costa urbanizada del barrio de Gros coincidía con el trazado de la actual acera de los portales pares del paseo de Colón. El puente de Santa Catalina tenía cinco vanos, quedando después sepultado el más oriental bajo la actual plaza de Euskadi, por el ensanche del extremo occidental de la barriada y la ocupación del estuario con el desarrollo de la calle Ramón María Lilí.

La urbanización de la playa de la Zurriola, frente a la cual se habían construido numerosos palacetes en primera línea, se realizó mediante el ensanche de la Sociedad Inmobiliaria y del Gran Kursaal Marítimo de San Sebastián. La idea era anteponer a los mismos una nueva urbanización ganando terreno al mar mediante la urbanización de la playa (www.geo.euskadi.eus).

En 1895 (antes de su desaparición) la Sociedad Inmobiliaria de San Sebastián presentó planos modificados de su concesión, centrados en la margen derecha. En concreto, su intención era hacer valer su derecho como concesionario, recordando el plano del ingeniero Lagasca para Berasategui -que comprendía ambas márgenes- y exponer dos nuevos planos, que incluían una plaza circular en la nueva área a urbanizar. Estos planos contenían un nuevo puente -prolongación del Boulevard- y significaban la colmatación urbana de la totalidad de la superficie de arenas de la Zurriola según la bajamar, lo que originaba que el matadero de Cemoriya ya no estuviera en la línea de costa. Este nuevo ensanche partía del muro de costa de Goicoa junto al puente de Santa Catalina, para internarse en el mar siguiendo de forma paralela el muro izquierdo (Pº República Argentina), final de la desembocadura del Urumea.

Pero esta margen del río no se urbanizó y el ayuntamiento pensó en ejecutar por sus medios este ensanche dando inicio con las obras del muro, que se ejecutaría utilizando la línea de pleamar -no la de bajamar, como se proyectó anteriormente- con la intención de ganar seguridad en los terrenos ganados frente a los embates marinos.

Las gestiones para que el proyecto iniciase la andadura administrativa comenzaron en 1907. En este año el Ayuntamiento fue autorizado para ganar terrenos al mar en el mencionado sector construyendo diversos muros y terraplenes (Marcelo Sarasola, 1904, H-01814-05).

Una primera concesión fue otorgada al Sr. Vogel en 1909 (H-01781-02), que una vez caducada sin ejecutarse, provocó que en 1910 el Ayuntamiento recibiese una oferta de unos capitalistas franceses, encabezados por León Malleville (H-01814-06), para que les fuera otorgada la concesión de los terrenos ganados al mar en tal punto.

La citada oferta fue aceptada por el Ayuntamiento (18-02-1911), transmitiéndose posteriormente la concesión (18-03-1911), tal y como contemplaba el contrato, a la Sociedad Inmobiliaria y del Gran Kursaal Marítimo de San Sebastián (27-02-1911, H-01818-01 y H-01818-02), que se comprometió a construir los muros de costa (1911-1925), el puente de La Zurriola (1921), así como al saneamiento de los solares (1922-1925) y a la cesión y venta de ciertas superficies de terreno al Ayuntamiento a un precio pactado. El 25 de marzo de 1911 se colocó la primera piedra para comenzar las obras del ensanche al mar del barrio de Gros, ejecutada por la Sociedad Inmobiliaria del Gran Kursaal (www.diariovasco.com). A cambio recibía en propiedad los solares resultantes y el monopolio de un Kursaal (casino, teatro, restaurante etc., inaugurado en 1922). Los solares fueron construidos en la década de los años treinta entre el Paseo de Colón y el mar, procurando adoptar una trama ortogonal adaptada en lo posible a la ya existente. Sin embargo, la primera línea de edificios frente al mar, un total de cinco manzanas, quedó sin edificar, a pesar de tener el muro de costa realizado (www.geo.euskadi.eus). En el caso de Sagües, éste fue un barrio construido (1923-1925) por Francisco Sagües, en las proximidades de la punta Monpas, con objeto de albergar a los obreros que participaron en la construcción del ensanche de Gros (www.ingeba.org).

Acción al portador de la Sociedad Inmobiliaria y del Gran Kursaal Marítimo

La construcción del muro fue problemática por diversas circunstancias. Primeramente se desarrolló en dos fases: desde el puente de Santa Catalina hasta el futuro puente del Kursaal y desde éste hasta el punto exterior. La primera se completó en 1912 y la segunda no se replanteó hasta 1914, modificándose dos años después con la prolongación hasta Cemoriya. En primera instancia el muro se adentraba aún más en el mar; en un segundo proyecto esto se modificó. El problema se trasladó a la playa, que significó se produjeran fuertes movimientos de arena en una primera fase y una gran dificultad para su formación en la segunda. El segundo tipo de dificultades vino determinado por la Primera Guerra Mundial, que significó la carencia de suministros auxiliares y con ello la renovación del contrato hasta 1916, prórroga que estaba prevista en el artículo 35 del contrato, ya que no se contaba con material de draga o grúas. La Guerra Europea significó además un cambio en el accionariado de la Sociedad, que tenía su sede social en la sede del Banco Guipuzcoano. El capital francés se retiró y fue sustituido por capital español en 1917 -sobre todo donostiarra- encabezado por Miguel Imaz, quien había sido contratista de la primera fase del muro. El tercer grupo de contratiempos se derivó de la muerte del ingeniero jefe de las obras (el francés E. Bartissol), lo que llevó a la finalización de las obras del muro en 1917.

En primera instancia se planeó realizar un área urbana con manzanas muy irregulares y calles de 12 y 20 metros de anchura sobre el terreno ganado al mar. La presentación del plano general (25 de marzo de 1915) contemplaba 230.000 m² en ese ensanche con la idea de procurar "solucionar el problema de las casas baratas". con alquileres mínimos de 300 pesetas anuales. El fin de la reforma consistía en regularizar las manzanas de casas "dando mayor superficie a los solares vendibles", que pasaban de 37.916,50 m² a 38.336 m². El nuevo ensanche se regiría por las ordenanzas generales de la ciudad, con calles cuya anchura era de 12m y de 15m. Además se indicaba la retirada de la fachada de los edificios de la línea de solar y la obligatoriedad de dejar como jardín el 50% de la superficie de la finca.

Los grandes temporales que se sucedieron en el invierno 1915-1916 afectaron -mediante derribos- al muro de costa y a la nueva playa -por carencia de aporte de arenas- y se tradujeron en conflictos por la extracción de arenas que realizaban de manera tradicional los caseros labradores que, a raíz del problema, debieron efectuar esta labor extractiva no de la playa de la Zurriola sino de la desembocadura del río Urumea. Por todo este cúmulo de problemas y por la finalización de los plazos concertados en el primer convenio se firmó un segundo el 27 de septiembre de 1916. En este acuerdo se adoptaba la conocida como "solución Bartissol" para el muro de costa, con los siguientes puntos destacados:

(nº7).- un plazo máximo de tres años para la finalización del Kursaal y del puente

(nº11).- un período de diez años de mantenimiento del puente a cargo del concesionario

(nº14).- un límite de seis meses para que el ayuntamiento formara un nuevo plan general del nuevo ensanche, con vistas a su aprobación a la mayor brevedad

(nº15).- el plano de ensanche se elaboraría oyendo las peticiones debidas a la Sociedad del Kursaal: 60.700 m² de superficie máxima edificable, además de los 12.000 m² del Kursaal (nº15-a) con tipología edificatoria de villas, chalets y grandes hoteles (nº15-b)

(nº17).- se consiguen en el nuevo ensanche siete parcelas

El resultado de la firma de este convenio fue la eliminación de la antigua línea de costa (las "protestas y notas relativas a la supresión de la playa de Gros y ciertas servidumbres", como las denominó un demandante) y la creación de un centro de ocio, espectáculos y juego, en competencia sobre los ya existentes. A pesar de la controversia en enero de 1917 se vendieron los primeros solares. El alcalde accidental Navas escribió a Ministerio de Fomento la respuesta a las alegaciones de "La Perla del Océano" y del marqués de Camarasa y consortes en los siguientes términos:

En cuanto a la pérdida de vistas de los hoteles sitos en el paseo de Colón, les replicó con "quedará compensado con exceso por el mayor valor que han de adquirir esos edificios al encontrarse situados en el centro de uno de los barrios mejores de la Ciudad".

En cuanto a la supresión de la playa y al empobrecimiento de San Sebastián, les refutó con "lo que no creemos, puesto que los visitantes no acuden hoy a la Ciudad por los atractivos que pueda ofrecer esta playa, que hoy día sólo proporciona á los bañistas molestias y peligros, mientras que una barriada moderna, elegante y extensa constituirá siempre una positiva riqueza".

En cuanto a una disminución de la superficie edificable, no había lugar "porque no dejando apenas espacio a la edificación no existiría ya motivo para que el municipio efectuara grandes dispendios sin verdadera utilidad práctica para la Ciudad".

En 1920 se firmó otro contrato, ya que el anterior acuerdo finalizaba en este año. Significó una ligera variante, con reuniones entre letrados de ambas partes. Esta modificación fue la que se siguió para levantar el nuevo edificio del Kursaal (1921) y dar forma al actual barrio: supuso una modificación enorme sobre los presupuestos anteriores de ensanche. El Kursaal se desarrolló de igual manera que otros ensanches de la ciudad: levantamiento de un muro perimetral, desecación mediante rellenos de los terrenos ganados y, finalmente, construcción de edificios, pero con la salvedad -a partir de este convenio de 1920- de significar el aprovechamiento intensivo de los terrenos ganados. Se sustituyó la tipología edificatoria, se concentró toda la actividad constructiva en una zona denominada "primera fase" y se incluyó en las ordenanzas de edificación generales de la ciudad. En cuanto a los solares, se intercambiaban 2.000 m² con el Ayuntamiento (con una opción de compra de esta superficie a 118 pts./ m²), se veía que la altura pretendida a los suntuosos edificios -entre medianerías, ya que no serían villas- sería excesiva para la anchura de las calles y la Sociedad se mostró conforme en "uniformar las construcciones con arreglo a las Ordenanzas Municipales, aplicables ya, según no muy antiguo acuerdo del Ayuntamiento a todas las edificaciones del barrio de Gros y propone la modificación del artículo 13 de las Ordenanzas de Edificación a fin de que las casas del ensanche que tengan 22m de fondo puedan tener en su extensión la altura correspondiente a las calles de 1er. orden, si lindan por uno de sus lados con calles de orden inferior". El proyecto de contrato contenía, entre otros, los siguientes puntos:

(nº3).- En el solar K -triangular, entrante al mar-se levantarían el edificio Kursaal y un gran hotel u otra edificación urbana (aspecto novedoso).

(nº5).- El puente estaría finalizado en 1920.

(nº6).- El Kursaal estaría terminado a los tres años de la recepción provisional del muro, en la primera zona del ensanche (de R.M. Lilí a Gran Vía).

(nº7).- Los muros tendrían una garantía de 10 años.

(nº8).- Una vez finalizado el período de garantía el Ayuntamiento tendría que hacerse cargo de los gastos.

(nº9).- El puente tendría una garantía de 10 años.

(nº12.- La Sociedad construiría una nueva carretera a Mompás, como primera fase de una comunicación con Pasajes por la costa.

(nº15).- El plano del nuevo ensanche se realizó de mutuo acuerdo, ampliándose las calles y disminuyendo la superficie de solares (de 72.700 m² a 70.700 m²). Las calles eran de 35m, 20m y 15m de anchura. Las edificaciones seguirían las Ordenanzas de Edificación en perfiles, alturas, etc., salvo la modificación reseñada de solares en esquina por el fondo de solar en 22m.

(nº16).- La totalidad de la superficie edificable era propiedad de la Sociedad Inmobiliaria y del Gran Kursaal Marítimo de San Sebastián: los pagos de compraventa de solares, hasta la recepción provisional, se depositarían en los bancos de San Sebastián y Guipuzcoano, con notificación al Ayuntamiento.

La Sociedad Inmobiliaria y del Gran Kursaal Marítimo de San Sebastián construiría además los colectores y alcantarillado del ensanche, tendría el monopolio de la concesión de establecimientos similares al Kursaal durante 30 años y conseguiría que no fuera gravada con impuestos que no fueran de consumo. El nuevo plano (H-03524-07, en el plan de Machimbarrena del año 1924), tras acuerdo de ambas partes, dividió el ensanche en una primera zona hasta la Gran Vía y una segunda desde esta calle hasta la punta de Mompás. La nueva estructura urbana carecía de articulación con el ensanche de Gros cuyas calles, anteriormente perpendiculares a la vieja línea de costa, quedaban cegadas en su perspectiva hacia el mar. Las nuevas manzanas proyectadas prolongaban las alineaciones desarrolladas en el ensanche Cortázar actuaban como un tapón frente al primitivo ensanche de Gros, debido a Goicoa. Por otro lado la prolongación del Boulevard, que estaba constituida por el nuevo puente y por la avda. de la Zurriola, finalizaba en la intersección con la Gran Vía, en una perspectiva visual cerrada que significaba asimismo la culminación de la primera fase del nuevo ensanche. Más adelante se prolongaría esta avenida, a costa de parte de tres de las manzanas orientales (no urbanizadas, lo que sería futura playa, anterior a la actual), hasta finalizar en una rotonda de intersección con la avda. de Navarra, en las inmediaciones del matadero de Cemoriya.

El puente del Kursaal se abrió provisionalmente al tránsito en 1920, tras unas obras iniciadas tres años atrás. La inauguración del puente de Kursaal el 14 de agosto de 1921, tras la realización de modificaciones en barandado y ornamentación, facilitó la interconexión septentrional del barrio de Gros con la zona Centro y Oeste de la ciudad. En 1920 dieron inicio las ventas de terrenos, frente al Kursaal y al río, y se dio comienzo al desarrollo intensivo de este nuevo ensanche (www.ingeba.org).

Manifestación en la playa de La Zurriola contra el proyecto de ensanche del Kursaal.

Viviendas de paseo de Colón en primera línea de costa.

Foto coloreada con el paseo de Colón en primera línea del estuario de Urumea.


Vista coloreada desde el Monte Ulia con el Barrio de Gros (principios del siglo XX).

Villas en la primera línea de playa del P° Colón.

Paseo de Colón y calle Zabaleta en primera línea de costa.

Panorámica de La Zurriola y barrio de Gross desde Urgull (1912).

En construcción el muro del estuario del Urumea a la altura de c/ Ramón María Lilí.
https://www.guregipuzkoa.eus

Construcción muro del ensanche del Kursaal.
https://www.guregipuzkoa.eus

Construcción muro del ensanche del Kursaal.
https://www.guregipuzkoa.eus


Construcción del muro del Kursaal.

Vías férreas para la construcción del muro del Kursaal.

Parcela del futuro Kursaal.

Obras del ensanche del Kursaal.

(Anna Arregui por Wassapp).



Relleno del paseo de Ramón María Lili.

Ocupación del extremo occidental de Gros.

Parcelas preparadas en primera linea de costa.
https://www.kutxateka.eus

Preurbanizacion en la zona oriental del ensanche del Kursaal, con parcelas preparadas para urbanizar en primera línea litoral.

Playa de La Zurriola en bajamar.



Muro de costa del ensanche de Kursaal sin terminar.


Parcelas preparadas para urbanizar en primera línea de playa.

Ensanche de Gros, con futura playa ocupada (1936-1942).


Muro de costa completado (1925-1951), con una escollera básica de protección con bloques rectangulares.

Panorámica del muro de costa de La Zurriola desde Sagües.

Construcción del puente del Kurssal en 1916.


Proyecto de reforma del muro de costa presentado por la Sociedad Inmobiliaria del Gran Kursaal (1911).


Mapa de San Sebastián 1914.


San Sebastián. mapa de Guía turística de 1950-60.


Expediente relativo al proyecto de modificación del ensanche Gros-Ategorrieta, firmado por el ingeniero municipal Don Juan Machimbarrena (1925).


Temporal marítimo con destrozos en el muro de costa de La Zurriola (1951)

Entre los días 28 y 29 de diciembre de 1951 se generó un intenso temporal en la costa vasca, que produjo graves destrozos en varias infraestructuras del litoral donostiarra, como en la avenida de La Zurriola, puente Kursaal, puente de Santa Catalina, paseo Nuevo, paseo de La Concha, Real Club Náutico y La Perla.

En la zona del Kursaal más occidental, el muro de costa resistió, pero la avenida del Generalísimo (actual de La Zurriola) quedó sembrada de cascotes y el agua batió las fachadas de las casas (DV, 04-02-2011 y DV, 30-12-2021).

Temporal de finales de año de1951

Temporal de finales del año 1951.

Temporal de finales de diciembre de 1951.

La avenida de La Zurriola sembrada de cascotes (29-12-1951).

El paseo de la Zurriola, cubierto por escombros (1951).

Anna Arregui por Wassapp.

Avenida de La Zurriola N° 22Bis (29-12-1951).

Avenida de La Zurriola N° 22Bis (27-05-2022).

En gran temporal de 1951, y sus consecuencias en el litoral costero donostiarra y sobre todo en el muro de defensa más oriental del barrio de Gros en La Zurriola (H-01853-01), fue decisivo para que las administraciones implicadas (Ayuntamiento y Gobierno Central) se replantearan el ensanche al mar del barrio de Gros.


Primera recuperación de la playa de La Zurriola o playa de Gros (1961)

Los habituales temporales del cantábrico amenazaban la continuidad del muro de costa de la playa de la Zurriola (DV, 12-03-2008), y como consecuencia requería unas obras de reconstrucción (H-03476-02, H-01847-01 y H-01847-02). La mitad occidental del malecón litoral se reforzó a los embates marinos con una enorme escollera de grandes piedras calizas amorfas, que lo protegían hasta el mismo pretil (1951-1964). Así mismo, en la década de 1950 se procedió a la demolición de la parte del muro de costa oriental, habilitándose una reducida playa parcialmente protegida por la propia defensa del anterior ensanche del Kursaal (www.ingeba.org), que se denominó "de Gros" (www.geo.euskadi.eus), alcanzando su configuración definitiva conocida hacia 1961 (www.researchgate.net).

Obras en La Zurriola (1950-1953).

Inicio de la demolición del muro de costa oriental.

Inicio de la demolición del muro de costa oriental.

Demolición del muro de costa de La Zurriola.

Primero se construyó de escollera de protección.


Playa de Gros desde Ulía (1966).

Anna Arregui por Wassapp.

Playa de Gros (1977-1993).

Playa de Gros (1977-1993).

Playa de Gros (1977-1993).

Escollera exterior de protección a la altura del Kursaal.

Escollera de protección y muro de costa.

Escollera de protección del muro de costa.

Vista de la playa de Gros desde el extremo oriental.

Vista de la playa de Gros desde el extremo occidental.

El llamado "solar K" antes de la construcción de actual Kursaal (1988-1993).

Antigua playa de Gros (1993).

Restos del antiguo muro de costa (1993).

Consecuencias de un temporal 18-01-1965.

Consecuencias de un temporal 18-01-1965.

Consecuencias de un temporal 18-01-1965.


Ispaniia provintsiia Gipuskoa: San-Sebastian.
Autor: Govern Soviètic. 1978.


Segunda regeneración de la playa de La Zurriola (1995)

A mediados de la década de 1990 se planteó la rehabilitación de la playa de La Zurriola (73.000m2) antepuesta a la original (www.ingeba.org), perdida en la urbanización del Kursaal, mediante la formación de un espigón curvo en la desembocadura del Urumea, eliminación de parte del muro de costa antiguo, aporte de arena y rehabilitación del paseo marítimo (Antón Pagola y Luis Uzcanga, 1995), así como la construcción de un Auditorio y Palacio de Congresos (1999) en el solar dejado por el primitivo Kursaal, demolido en 1977 (www.geo.euskadi.eus).

Proceso de desmantelamiento de la escollera.

Proyecto de Rehabilitación

En lo referente al perfil de la playa, el D50 de la arena nativa, era de 0.265 mms., habiéndose encontrado en la cala Azabaratza (Jaizkibel), tras la campaña de sondeos, un D50 de 0,33 mms. para la mezcla compuesta o matriz en el proyecto previsto.

Se calculó la cubicación necesaria y se obtuvo una pendiente de fondo para la arena de aportación del 2%, algo mayor del 1,7% del material nativo y se denominó el volumen de aportación que resultó ser de 1.100.000m3.

En lo relativo al dimensionado de la escollera o dique de protección, conocido el extremo del rompeolas, y dada la conveniencia de tratar el arranque del mismo con características similares a los del encauzamiento del Urumea, ya existente, se definió el arranque, prolongando la alineación del encauzamiento mediante un tramo recto y visitable, coronado a la cota +8 y con 123 ms. de longitud.

El resto del dique, tiene planta curva de 260 ms. de radio en el eje, y con alineación en su extremo, paralela a la de los frentes refractados/difractados que modelizan la playa (N.W.) y con una longitud de 320 ms.

La sección del dique es trapezoidal clásico, con un paso de bloques en el extremo de 40 Tn. en piedra caliza.

Para evitar escapes laterales de la arena por falta de apoyo en el pie, se diseñó en prolongación con el rompeolas, un dique sumergido de longitud coronado a cota -4.

El dimensionado del rompeolas, se hizo en rotura para un período de retorno de 50 años con criterios de la ROM 02-90 para oleaje del NW con T = 16”. Los parámetros para el dimensionado en rotura por el método de Goda fueron H1/3 = 5.7 ms. Hmax = 9.1 ms.

En el laboratorio de Puertos del CEDEX, se realizaron ensayos de estabilidad y rebase dado lo extremadamente bajo de la cota de coronación del rompeolas +7, que se revelaron satisfactorios (Gómez-Pina & Díez Rubio, 2014).

Ejecución de Obra

Durante la ejecución, el tamaño de la arena vertida en la playa presentaba un D50 = 0.46 mms., superior al previsto en Proyecto, lo que en teoría podría redundar en una mayor estabilidad de la misma (Gómez-Pina & Díez Rubio, 2014).

Vertido de arena en la playa de La Zurriola (1995).

Los trabajos de regeneración afectaron a unos 800 m de frente de playa. La aportación de materiales alcanzó 1.100.000 m3 de arena, suficientes para proporcionar un ancho mínimo de 50 m a la cota +5m, lo que equivalía a la creación de una playa nueva de 116.000 m² en pleamar y 450.000 m² en bajamar. Complementariamente, y para hacer frente a los temporales del noroeste, se construyó asimismo un dique rompeolas de 443 m de longitud y ancho de coronación de 10 m, formado por bloques de caliza de 15 a 40 t, según las solicitaciones de las secciones, colocados sobre núcleo seleccionado de escolleras de hasta 150 kg, que en las capas intermedias de las sección más desfavorable llegaban a superar las 2,3 t. Para su colocación se empleó una grúa sobre orugas de 36 t, a 38 m, cuya anchura de 8,5 m, imposibilitaba el paso de camiones al frente.

El primer tramo del dique, de 125 m y planta recta, es transitable y prolonga el muro de encauzamiento del río Urumea; corona a la cota +8,50 m y lleva un espaldón. El segundo tramo (153 m), de planta curva, es rebasable y corona a la cota +7 m. El tercero y último está formado por un dique lateral sumergido de 165 m de longitud y 2 m de altura sobre el fondo, que alcanza profundidades de -9 m; está constituido por escollera de 2 a 4 t (Gómez-Pina, Díez Rubio & Ramírez Caro, 1998).

Regeneración de la playa de La Zurriola (1995).

La Zurriola costó 2.500 millones de pesetas, es decir, unos 15 millones de euros al cambio, y fue sufragada prácticamente en su totalidad por el Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente, que aportó cerca de 2.000 millones de pesetas.

Fue la mañana del 8 de mayo de 1995 cuando se cortó la cinta tras largos meses de trabajos y unas cifras inabarcables que permitieron recuperar al mar un espacio que parecía perdido para la ciudadanía (DV, 17-05-2015).


Temporales marítimos y última restauración del arenal (2014)

Los temporales marinos de la primera quincena de febrero de 2014 (donosticity.org), generaron un gran impacto en la costa gipuzcoana. En la playa de La Zurriola causaron graves desperfectos en el dique transitable y espigón de escollera, y arrancaron miles de metros cúbicos de arena hacia el mar abierto del Cantábrico. En el sector oriental de la playa, la falta de la arena dejó al descubierto cascotes sin retirar de las obras de ocupación que causaron gran impacto en el litoral durante varias décadas del siglo XX.

La historia se repite, el mar recupera su espacio (02-02-2014).

El mar invadió la franja urbanizada más cercana al litoral (02-02-2014).

Cascotes aflorando en el extremo oriental (17-02-2014).

Cascotes aflorando en la playa de La Zurriola (05-02-2014).

Extremo oriental de La Zurriola (14-02-2014).

Extremo oriental de La Zurriola (14-02-2014).

Extremo oriental de La Zurriola (14-02-2014).
 
Cimentación del antiguo muro de costa.

Cimentación del antiguo muro de costa.

Vertido de arena en La Zurriola.

En concreto, el 2 de febrero de 2014 un temporal de oleaje destruyó parte del espigón de la playa de La Zurriola (San Sebastián). Este espigón ya fue estudiado en 2013 en el Centro de Estudios de Puertos y Costas del CEDEX, debido a que en algunos tramos el espigón se encontró en situación de inicio de averías desde aproximadamente 2007 (Sánchez-González & Díez, 2015):

"Estudio en modelo físico 3D de las averías del espigón de la playa de La Zurriola (San Sebastián)."

Partiendo de esta situación de deterioro incipiente, el estudio se realizó mediante diversos ensayos en modelo físico, a escala 1/40, del comportamiento del espigón frente a oleajes extremos. Los ensayos incluyen el estudio de la situación del espigón hasta comienzos de 2014, un refuerzo del manto consistente en la colocación de bloques de mayor peso en las zonas dañadas y el análisis de la posible evolución del espigón sin reparar frente al ataque de nuevos extremos temporales. El modelo reprodujo con precisión la posición y el tipo de averías observadas hasta 2013, así como la destrucción del espigón en la misma zona en que se produjo solo unos meses después de los ensayos. El estudio del refuerzo de las zonas dañadas serviría posteriormente para la ejecución de las obras de reparación del espigón llevadas a cabo por la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar a lo largo de 2014.

La regeneración del arenal, se ejecutó en la segunda quincena de mayo de 2014 con una aportación de 330.000 m3 de arena, mediante una tubería flotante desde un barco draga (dravosa.com), y un presupuesto de adjudicación de 1.639.064,00 € (www.miteco.gob.es).

Los trabajos de reparación del espigón finalizaron en la segunda quincena de septiembre de 2014. El presupuesto total de adjudicación era de 2.072.825,79 € (www.miteco.gob.es).

El proyecto tuvo dos fases diferenciadas, por un lado la reparación de 107 metros del espigón de escollera o rompeolas, y por otro, la reposición del tramo transitable del dique (20M, 18-09-2014).

En total se recolocaron 250 bloques de escollera que habían sido desplazados por los temporales, con un peso de 6.300 toneladas, y se aportaron 580 nuevos bloques de 30-34 toneladas, con un peso de 19.000 toneladas. Esto sumaba un total de 830 bloques de escollera de piedra caliza de Markina (DV, 09-08-2014), con un peso de 25.300 toneladas a lo largo de 107 metros de espigón.

También se repararon los 800 metros cuadrados de revestimiento de la parte transitable del dique, se colocaron 136 metros lineales de barandilla, y se reparó el muro de mampostería (pretiles, solados y barandillas estropeadas).

Los cascotes que afloraron en el extremo oriental fueron sepultados por miles de metros cúbicos de arena.

Aportación de arena a la playa de La Zurriola (2014).

0rilla erosionada en la playa de La Zurriola (01-02-2015).
 
Playa de La Zurriola en el estado actual (05-04-2022).

En la actualidad, la playa de La Zurriola tiene una longitud media de 800 m, una anchura media de 110 m y una superficie media de 88.000 m2, es una playa de sustrato arenoso, relativamente abierta y con fuerte oleaje.

La playa en general, tanto el agua como su entorno (arena y servicios) ha mejorado notablemente desde la obra de remodelización realizada en 1994 (https://www.donostia.eus).


Retirada de piedras antrópicas en la playa de La Zurriola

La retirada de piedras de la playa de Gros (1961) recién inaugurada, ya constaba en el Archivo Histórico Municipal (H-03506-03).

Aunque la aparición esporádica de cascotes en la playa seca de La Zurriola se pueda considerar habitual, en el invierno-primavera del 2021 la presencia de piedras antrópicas aumentó de manera considerable y se transformó en permanente, lo que complicaba las labores de limpieza con cribado del arenal.


Presencia habitual de cascotes en el extremo occidental (03-04-2021).

Detalle de los cascotes en el extremo occidental (03-04-2021).

Labores de adecuación del arenal a la temporada de baños de 2021 (17-05-2021).

Presencia de piedras en el sector occidental (17-05-2021).

Situación de los cascotes en el extremo cercano al espigón (17-05-2021).

Detalle de la presencia de cascotes (17-05-2021).

En el pasado, Costas también retiró piedras que se habían desprendido de la escollera de La Zurriola, en concreto del 28 de enero al 6 de febrero de 2008.

Costas retira de la playa de la Zurriola 100 m3 de rocas arrancadas del espigón por el mar (06-02-2008).

El 18 de mayo de 2021 la empresa FCC realizó una jornada de retirada de cascotes de la playa de La Zurriola. Con la ayuda de una miniretroexcavadora de oruga con pinza hidráulica, se recogieron varias decenas de cascotes dispersos por la playa seca, y se cargaron en un camión volquete tipo dúmper que los trasladó hasta la línea de marea baja cercana a la escollera del espigón de Jesús María de Leizaola, donde fueron depositados para reducir las molestias generadas con su presencia en el arenal.

Sector oriental del arenal preparado para la temporada de baños (18-05-2021).

Labores de retirada selectiva de cascotes del sector occidental (18-05-2021).

Detalle de la metodología de retirada de cascotes (18-05-2021).

Maquinista siendo guiado por un operario de FCC (18-05-2021).

Camión dúmper a la espera de la carga de material (18-05-2021).

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